¿Qué es el coaching?

Antes de nada, me gustaría aclarar el siguiente aspecto: Con el coaching no se abordan patologías, sino que se trabaja con lo que se dice población no clínica.

Según ICF (International Coaching Federation)
“El coaching profesional consiste en una relación profesional continuada que ayuda a obtener resultados extraordinarios en la vida, profesión, empresa o negocios de las personas. Mediante el proceso de coaching, el cliente profundiza en su conocimiento, aumenta su rendimiento y mejora su calidad de vida.”

No existe una forma estándar de realizar un proceso de coaching.

Para mí, en el proceso de coaching se emplea una metodología en la que se ayuda al cliente a conseguir el objetivo que se haya planteado. Se sacan los recursos y habilidades de uno mismo. En definitiva, se obtiene la mejor versión de uno mismo.
El cliente se plantea un objetivo o algo que desearía lograr; y mediante un tipo de preguntas formuladas de una forma específica, se puede conseguir que se plantee su situación de otra manera diferente.

Lo que al final se intenta es liberar todo el potencial del cliente para que su desarrollo y desempeño sea lo más eficaz posible.

A veces no nos damos cuenta de lo evidente y sencillo que sería alcanzar nuestros sueños o ambiciones. Hay ocasiones que incluso podemos hacerlos realidad de una forma que no habíamos pensado y que encajaría con nuestra situación actual.

Mi aporte es un acompañamiento profesionalizado, unas herramientas que facilitan la toma de conciencia de las situaciones y la superación de obstáculos posibles (emociones, comportamientos y creencias limitantes).

A todo esto le añado mi formación como psicólogo, ya que la mayoría de las técnicas proceden de la psicología y además me permite utilizar muchas otras para poder abordar a la persona en toda su totalidad. La psicología me permite un conocimiento científico y profesional del ser humano; conocimiento que veo indispensable para un adecuado desempeño de este tipo de procesos.

Las sesiones de coaching son de una hora y media.

¿Para qué me ayuda el coaching?

Últimamente lo que se suele asociar al coaching es la motivación. Pero no quiere decir que sea una forma de trabajo para conseguir motivación. Pero sí es cierto que la persona se suele motivar a la hora de conseguir algo que desea. Según una persona va haciendo progresos se va implicando más al ir recibiendo premios o refuerzos. De la misma forma ocurre con la autoestima; uno puede incrementar su autoestima si consigue cosas que se ha planteado.

Por medio de la metodología del coaching se pueden conseguir metas y objetivos que tal vez jamás nunca creímos que podríamos conseguir.

Normalmente la gente suele acudir por mejoras laborales, cambios de trabajo, consecución de objetivos profesionales, relaciones con compañeros de trabajo, trabajar sobre el liderazgo, mejorar habilidades comunicativas o habilidades de otros ámbitos, etc. Sería lo más conocido como coaching laboral.

También se acude por otros motivos que no estarían relacionados con el trabajo que sería lo que se conoce como “life coaching” o coaching personal. Se trabajaría entonces en otro campo mucho más amplio. Sería entonces para relaciones de parejas, relaciones personales de otro tipo, habilidades sociales, potenciar la iniciativa de proyectos vitales, toma de decisiones, crear hábitos o trabajar sobre ellos, potenciar cualidades/competencias (memoria, gestión del tiempo, simpatía, imaginación,…), obtener/mejorar la planificación, saber decir “no”, reorientación académica, etc.

En definitiva puede uno centrarse en lo que desee. Lo anterior simplemente son los ejemplos más comunes. De cada uno depende el objetivo del proceso.